Declarado de Interés Legislativo el libro “¿Porque sufren los niños?” cuya autoría pertenece a Ada María Antonia “Pulgui” Urruti de Otero.

Corresponde al Expediente: F 330 – 2014-2015

PROYECTO DE DECLARACION

El Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires declara de Interés Legislativo el libro ¿”Por qué sufren los niños? cuya autoría pertenece a Ada María Antonia “Pulgui” Urruti de Otero, publicado por la editorial AGEPE LIBROS. 

FUNDAMENTOS

El presente proyecto de declaración tiene como objeto que esta Honorable Cámara declare de interés legislativo el libro ¿”Por qué sufren los niños? cuya autoría pertenece a Ada María Antonia “Pulgui” Urruti de Otero, publicado por la editorial AGEPE LIBROS.

La presente publicación nació desde el conocimiento y las experiencias propias del trabajo con chicos con alguna dificultad y su relación con Dios. No pretende ser un manual ni un libro donde encontremos recetas ni soluciones, sino un conjunto de testimonios y experiencias que han sido vividas a la luz de la fe y de una fuerte relación con Dios, que nos deja vislumbrar un pequeño haz de luz.

Cabe destacar, que el mismo Papa Francisco ha señalado con sus palabras ¿Por qué sufren los niños ?.-

La autora de la publicación Ada María Antonia “Pulgui” Urruti, nació en Buenos Aires el 29 de agosto de 1951 y es maestra especializada en grados inferiores y en el año 1991 comenzó a formarse en la “Catequesis del Buen Pastor”.

En este sentido, en el año 1993 se dedicó exclusivamente a transmitir el mensaje de Jesús a través de dicha catequesis en la Catedral de San Isidro y en la Capilla Stella Maris integrando niños con capacidades especiales.

Por último y a modo de conclusión la autora del libro se plantea una reflexión a la cual adhiero en sus conceptos el cual tratare de no alterar su espíritu en cuanto a su incógnita de ¿Por qué sufren los niños? Una respuesta puede ser que el gran sufrimiento por el que pasan no es la enfermedad que padecen o han padecido sino las veces que sienten separados de los demás por su dolencia. Y somos nosotros, los adultos, quienes no solamente debemos evitar el discriminar, sino que también debemos aceptar e incluir a estas personitas tan especialmente valiosas, para que entonces los demás niños, actúen de igual manera, ya que la discriminación y no aceptación, nunca parte de los pequeños

Por los argumentos antes esgrimidos, es que solicito a este Honorable Cuerpo la aprobación del presente proyecto de Declaración.