Declarando de Interés Legislativo todos los actos y homenajes a realizarse en nuestra Provincia, con motivo de cumplirse el día 12 de Julio del corriente, el 162º aniversario del nacimiento del Ex Presidente Hipólito Yrigoyen.

Corresponde al Expediente: F 281 – 2014-2015
PROYECTO DE DECLARACION

El H. Senado de la Provincia de Buenos Aires

DECLARA
De Interés Legislativo, todos los actos y homenajes a realizarse en nuestra Provincia, con motivo de cumplirse el día 12 de Julio del corriente, el 162º aniversario del nacimiento del Ex Presidente Hipólito Irigoyen.

FUNDAMENTOS

El presente Proyecto de Declaración tiene por objeto declarar de Interés Legislativo, todos los actos y homenajes a realizarse en nuestra Provincia con motivo de cumplirse el día 12 de Julio, el 162º aniversario del nacimiento de Hipólito Yrigoyen.

En el año 1852, Marcelina Alem (hija de Antonio Alem), se encuentra embarazada: así, nace el 12-7-1852 HIPOLITO YRIGOYEN. Su padre fue un vasco de Iparralde (Martín Yrigoyen Bordagaray), quien falleció en el año 1888, de profesión trabajador rural. Al niño lo bautizaron en la iglesia Nuestra Señora de la Piedad con el nombre de Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús.

En el año1862, envían a Roque e Hipólito al Colegio San José de los Padres Bayoneses. Hipólito es muy retraído, no juega con los otros niños. Al año siguiente ingresa al colegio “América del Sur”. Leandro allí es profesor de filosofía. Hipólito finaliza así sus estudios secundarios.

Más adelante, encontraremos a un joven emprendedor, que responde al nombre de Hipólito Yrigoyen, que se dedicará a la producción agropecuaria y lo será a partir de un préstamo otorgado por el Banco Provincia, para la compra de los campos Santa María y Santa Isabel en la ciudad de 9 de Julio. En 1888 compra la estancia “El Trébol,” en el Partido de Las Flores. En este sentido, entre los 1880 y 1890 se produce “El Retiro”, de Yrigoyen, donde a partir de la diversidad de sus lecturas, tomará contacto con el Krausismo, una filosofía humanista, que propone entre otras cuestiones, que por medio del diálogo, se deben resolver todos los conflictos, ya sean los de las personas, como entre los pueblos.

Por lo antes enunciado, recordaremos un hecho de su política exterior soberana. Al finalizar en 1919 la Primera Guerra Mundial, a iniciativa del Presidente de los Estados Unidos Wilson, se comienzan a desarrollar una serie de reuniones paralelamente a las reuniones de Versalles, con el fin de organizar la “Sociedad de las Naciones”. En esa oportunidad y a solicitud de la República Argentina, una comisión designada por el Gobierno Argentino, participa de las deliberaciones con el fin colaborar con la constitución de esta nueva institución de alcance internacional.

La Argentina estaba representada por su Ministro de Relaciones Exteriores, el Dr. Honorio Pueyrredón y Marcelo T de Alvear, quien era Embajador en Francia. Estos fueron depositarios de la “Posición Argentina” ante la asamblea constitutiva. En tal sentido, en un banquete que el ministro de RREE de Bélgica ofrecía al Ministro de RREE Honorio Pueyrredón, este afirmaba: “la política internacional del egoísmo, del aislamiento, ha de ser sustituida por la política del altruismo que acerca a los pueblos más distantes, porque la cooperación entre las naciones es indispensable, y sin ella es simple ficción el internacionalismo. La civilización al vincular a los pueblos, hace a todos concurrir a la obra humana; no hay así ni grandes, ni pequeños, unos y otros son factores eficientes e indispensables. Por eso, la aspiración de unir a las naciones en una asociación inconmovible, como tribunal supremo de justicia, no es una concepción utópica, es una inmediata realidad factible, y de una sabia constitución depende la estabilidad soberana de los Estados y el bienestar interno de los pueblos…”.

La Política Argentina resultó clara y terminante y bajo estos términos debía fundarse la paz y la estabilidad mundial; así se otorgaba a la Democracia un sentido social, reuniendo de esta manera, las aspiraciones de un Tercer Mundo con sus reclamos a nivel internacional en pleno uso de la Soberanía, derecho que le corresponde a todas las naciones de la tierra.
Huelgan más palabras para describir lo conocido por todos los argentinos y es por ello que solicito a este Honorable Cuerpo la aprobación del presente Proyecto de Declaración.