Declarando monumento histórico Provincial a las Ruinas de la Villa Lago Epecuén de la localidad de Carhué, en el Partido de Adolfo Alsina.

Corresponde al Expediente: E 122/2014-2015
PROYECTO DE LEY

El Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires
sancionan con fuerza de

LEY

ARTICULO 1º: Declarase Monumento Histórico Provincial incorporado al Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires, en los términos de la Ley 10.419 y su modificatoria 12.739, a las Ruinas de la Villa Lago Epecuén, emplazadas en la Circunscripción II, Sección B, manzanas 142, 143, 144, 145, 146, 147, 148, 149, 150, 151, 152, 153, 154, 155, 156, 157, 158, 159, 160, 161, 162, Fracción V, 163, 164, 169, 170, 171, 172, 173, 175, 176 y 177, Sección C, ubicada a 12 Km. de la localidad de Carhué, en el Partido de Adolfo Alsina, que permanecieron bajo las aguas.

ARTICULO 2º: El Poder Ejecutivo adoptará las medidas pertinentes para la educada individualización del perímetro delimitado en el artículo anterior, cuya declaración de Monumento Histórico se propone, mediante la colocación de plaquetas y debida señalización.
Asimismo, por medio de la autoridad de aplicación dispondrá la confección y difusión de publicaciones que contengan referencias históricas del monumento.

ARTICULO 3º: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

La Villa Lago Epecuén fue fundada el 23 de enero de 1.921 originalmente con el nombre de Pueblo “Mar de Epecuén”, erigida sobre terrenos que la Provincia donó a la Municipalidad de Adolfo Alsina.
Pocos años después, en 1.927 éste lugar ya era considerado el complejo Hidrotermal más moderno de Argentina y Sudamérica, representando el inicio de la actividad termal en nuestro país, en el cual se fabricaban y comercializaban cremas, fango, sulfato en bolsas para uso medicinal, jabones a base de sales, todos productos elaborados con minerales propios de la laguna de Epecuén.
Las propiedades curativas que se le atribuían al agua y al fango de este lugar, dada la riqueza mineral y salinidad que poseían, lo convirtió en el refugio de miles de adultos mayores que buscaban alivio en la salina para los problemas de huesos, articulaciones y piel, como así también muchos integrantes de la comunidad judía, la elegían y adoptaban como lugar de veraneo por las similitudes de las propiedades del agua con las del Mar Muerto.
En virtud de la enorme inversión pública, en 1.970 la Villa dio un salto cualitativo en la prestación de servicios, convirtiéndose en el epicentro turístico de toda la zona, contando con numerosos Hoteles, extenso Camping, diversos hospedajes, establecimientos comerciales, capaces de albergar a 25.000 turistas de todo el mundo en cada temporada.
El ritmo de crecimiento fue frenético, se instalaron numerosas empresas, dedicadas a la extracción de sal, barro radioactivo, fábrica de jabones a base de fango, entre otras, y a la par se construyeron hoteles de alta categoría, balnearios imponentes y enormes residencias privadas que albergaban la visita de importantes personalidades internacionales, entre ellas miembros de la realeza europea.
Las inundaciones ocurridas en el año 1.980, que obligaron a construir el Canal Ameghino, hicieron que la Villa comenzara a convivir con una Muralla de protección
que presagiaba lo que ocurriría años después. En 1.985 un fuerte temporal de viento y lluvia hizo ceder la muralla y el agua comenzó a filtrar hasta que se produjo la inundación total del pueblo.
Entre 1.992 y 1.995 se realizaron diversas obras hidráulicas que solucionaron el problema, lo que provocó que las aguas se fueran retirando lentamente.
Desde el año 2.004, la Ex Villa Epecuén ha quedado al descubierto y pueden recorrerse las calles y los restos de sus construcciones, siendo visitado por muchas personas y escenario de safaris fotográficos, películas, documentales y videos musicales.
Este lugar, tal cual se encuentra delimitado territorialmente en el presente, ha sido Declarado Sitio Histórico por la Municipalidad de Adolfo Alsina, mediante Ordenanza Nº 3776, además se han realizado obras de conservación y referenciado los lugares emblemáticos para preservar en la memoria colectiva su historia y tradición.
Este lugar además de ser importante para los lugareños, reviste gran importancia para toda la Provincia, ya que el caso de la Villa Epecuén, es único y su historia es conocida mundialmente, por lo que su atractivo arqueológico y turístico es incuestionable.
Con la declaración de Monumento Histórico incorporado al Patrimonio Cultural de la Provincia, estamos contribuyendo a la preservación, revalorización, difusión y custodia de estas ruinas.
Esta iniciativa constituye no sólo un acto de justicia, sino también representa un aporte significativo a las políticas de desarrollo local.
Por las razones expuestas es que solicito a mis pares, me acompañen en la aprobación del presente.