Solicitando un plan de créditos a la menor tasa y la mayor amplitud en el tiempo de devolución posible, para los productores de la Región Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires.

Corresponde al Expediente: F-243/12-13
PROYECTO DE DECLARACION

El H. Senado de la Provincia de Buenos Aires

DECLARA

Que vería con agrado que el Poder Ejecutivo Provincial, solicitara al BANCO DE LA PROVINCIA, contemple a través de su Directorio, la instrumentación de un Plan de Créditos a la menor tasa y la mayor amplitud en el tiempo de devolución posibles, para los productores agropecuarios de la Región de Sudoeste de la Provincia (Partidos de Adolfo Alsina, Saavedra, Puán, Tornquist, Coronel Rosales, Coronel Dorrego, Bahía Blanca, Villarino, Patagones, Guaminí, Coronel Suárez, Coronel Pringles, Laprida y General Lamadrid), afectados por la invasión de langostas, que fueran declaradas plaga por Decreto 4328/55, reglamentario de la Ley 5770 y como consecuencia, con obligación documentada de fumigar su campo de forma efectiva.

FUNDAMENTOS

Las “tucuras” son insectos cercanos a las “langostas”, que poseen un aparato bucal masticador y un régimen alimentario específicamente fitófago. Estas características, junto a su elevada capacidad de multiplicación y su voracidad, conducen a que, cuando las condiciones naturales les resultan adecuadas, puedan convertirse en serios enemigos de la producción vegetal.
Desde el año 2003 se vienen registrando sequías periódicas que afectan a una amplia zona de la Provincia de Buenos Aires, especialmente a la Región del Sudoeste. Hasta entonces, un régimen de precipitaciones normal, favorecía el desarrollo de hongos y parásitos, enemigos naturales de la tucura, que provocaban una disminución en el porcentaje de huevos que llegaban a estado adulto, pero, en los últimos años, ese fenómeno no se concretó y aunado con otras causas como la siembra directa que no remueve el suelo impidiendo la rotura de los huevos y las temperaturas cálidas, se conformó un escenario de condiciones ideales para un desarrollo explosivo de la plaga.
Ante esta situación se debe recurrir a la fumigación con medios y productos específicos aprobados para tal fin, ya que el costo para controlar la plaga es muy inferior a los daños que podría ocasionar en los cultivos y técnicamente es necesaria una acción masiva y bien coordinada en el momento apropiado para lograr el mayor efecto posible de la fumigación sobre la tucura. Se ha demostrado que controles individuales con dispersión geográfica y temporal resultan poco efectivos para detener la evolución de la plaga, ya que la tucura tiene un alto poder de desplazamiento y puede realizar oviposiciones a gran distancia de su nacimiento.
Es sabido que los gobiernos nacional, provincial y municipal han desarrollado acciones conjuntas con aportes de capital, medios técnicos y logísticos para, junto a los productores agropecuarios, combatir la presencia de tucura en sus campos, pero muchas veces este esfuerzo mancomunado se ha visto entorpecido al haber propietarios de campos dentro de la zona delimitada para la aplicación de los insecticidas que, por razones de diversa índole no se han sumado a la voluntad común y no realizaron la fumigación aconsejada técnicamente o bien la realizaron a destiempo, dejando de esta forma islas propicias para que se siga desarrollando la tucura y permitir el inicio de nuevos ciclos de la plaga.

Todas las acciones desarrolladas para controlar esta plaga deben estar bajo un estricto control técnico que permita minimizar las consecuencias negativas sobre el medio ambiente y un trabajo coordinado, con la participación de absolutamente todos los actores lograría este cometido al permitir utilizar productos adecuados, dosis justas, áreas limitadas, tiempos apropiados y cobertura total que darían como resultado la no recurrencia de la plaga.

Es por los motivos expuestos que propongo la aprobación del presente Proyecto, con el fin de que el Poder Ejecutivo de la Provincia, solicite con la mayor premura al BANCO DE LA PROVINCIA, que otorgue los préstamos imprescindibles a los productores agropecuarios de la referida Región, para que puedan paliar dicho desastre agropecuario a la brevedad, salvaguardando la sanidad vegetal de la Zona y su fuente de ingresos para lograr proteger la subsistencia familiar, tan castigada por todo tipo de fenómeno meteorológico.